lunes, septiembre 19, 2005

Genoveva

Genoveva es alta y rubia natural. Está delgada pero bien surtida de curvas. Es muy guapa: se da un aire a Nicole Kidman.

Genoveva tiene unos ojos increíbles, a los que no les puedes decir que no. Hablan más que su boca, y no te queda más remedio que plegarte a sus deseos, sin cuestionar ni pensar lo más mínimo.

Genoveva es ecologista y vegetariana. Practica taichi y aquagym. Le gusta ir a la peluquería y los bolsos de Carolina Herrera. Jamás se haría un tatuaje ni un piercing. No se aburre en los museos, pero prefiere ir al teatro.

Genoveva siempre sonríe, y nunca se enfada. Al menos yo no lo he conseguido, por mucho lo he intentado. Se limita a sonreír más y a decirme que deje de hacer el tonto. Y sus ojos me ordenan que lo deje ya.

Genoveva es mi novia. Me dice con frecuencia que me quiere, y (como todas) me pregunta con la misma frecuencia si yo también le quiero. Procuro (como todos) evitar responderle, pero digo que sí, claro que sí cuando sus ojos me lo exigen. ¿Qué otra respuesta puede darse a esa pregunta?

Genoveva es mi madre: me ha adoptado y se encarga de cuidarme. Ayer, como otros muchos domingos, comimos con mis padres. En la sobremesa, como siempre, empezó a intercambiar opiniones con su homóloga: que si no tiene el piso muy limpio, que si necesita un par de camisas más... Desconecté cuando, como siempre, viajaron atrás en el tiempo hasta las vergonzosas anécdotas de mi más tierna infancia. El pasado siempre es más hermoso en tus recuerdos que en los de tus padres, quienes insisten en no olvidar lo malo.

Genoveva es buena. Trabaja en una fundación de esas que socorren a los necesitados, preferiblemente en el Tercer Mundo. Va a misa los domingos y (¿qué apostamos?) deja limosna en el cepillo. Ayuda a los ciegos a cruzar la calle y a las ancianas a parar un taxi. Viene a casa de vez en cuando a cocinar algo que dejarme para la semana siguiente.

Genoveva es pura. No practica sexo, ni conmigo ni con nadie. De hecho, ni con ella misma: cuando le pregunté, su ojos me ordenaron ir al rincón a darme de cabezazos. He indagado por aquí y por allá, y no se le conocen novios anteriores.

Genoveva es una extraterrestre. Nunca nos entendemos. A veces sospecho que hablamos idiomas diferentes. Nuestras opiniones rara vez coinciden. Cuando leemos el mismo libro o vemos la misma película, cada uno entiende una cosa diferente.

Genoveva no me merece.

Comentarios:
Tienes toda la razon y es más podria decirte que eres el mismo personaje sin vida que "El Extranjero" de Albert Camus, un hombre sin vida, solo hueco en su interior, que busca algo que no sabe que es, porque nada le conforma, ni en su interior ni exterior y su vida personal nadie la conoce ni siquiera sabe que es lo que es tener una madre. Solo es un hombre sin nada, una sombra tiene mas personalidad que él.
 
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