
Volviendo de
Malinas a
Bruselas en tren (primera clase, por supuesto) resultó que éste entró a la
Gare du Nord por la última vía, desde la que puede verse la
Rue d'Aerschot. Al principio nos pareció raro ver tantas tiendas de lencería juntas con maniquíes en los escaparates. Cuando advertimos que se movían todo quedó explicado.
Genoveva, como corresponde a una moza de su edad y condición, se escandalizó. O al menos se hizo la escandalizada.
# escrito por Suso : 14:17
